Bonjour, mes amies!

Hoy me apetece hablar en este blog del idioma francés. Lo considero un idioma hermoso, aunque a muchos no les gusta por su fonética gutural y nasal. Para mí es el idioma más elegante del mundo, y aunque estudiarlo es complejo, vale la pena. Aunque, bueno, lo mejor sería que lo practicaras a diario, y eso solo sucede si viajas o vives en un país de habla francesa.

Y hablando de países, el francés no se habla solo en Francia. Aquí te dejo unos cuantos países en los que se habla francés: Suiza, Bélgica, Guayana Francesa, Rep. Pop. Congo, Canadá, Madagascar, Argelia, Haití, Benín, Burundi, Chad, Guinea, Líbano, Luxemburgo, Marruecos, Mónaco, Camerún, Guinea Ecuatorial, Níger, Seychelles, Túnez, Burkina Faso, Comoras, Mauritania, Togo y Malí.

Según las estadísticas, existen alrededor de 220 millones de francófonos en todo el mundo. El francés es el décimo tercer idioma más hablado, así como la tercera lengua en las cuestiones de relaciones internacionales. Este último sitio se da por el número de países que usan el francés como lengua oficial y/o de comunicación, y por el número de organizaciones internacionales que la emplean como lengua de trabajo.

¿Qué hay de los centros especiales de empleo?

Los Centros Especiales de Empleo (CEE) son entidades creadas por la Ley de Integración Social de los Minusválidos (LISMI) para favorecer la inserción laboral de las personas con discapacidades en España. En ellos las rampas para minusvalidos de Ortopedia son muy útiles.

El fin de estos centros es realizar un trabajo productivo formando parte activa con regularidad de las operaciones de mercado. Se diferencian de cualquier otra empresa en el hecho de que el 70%, como mínimo, de su plantilla está formada por personas con discapacidad.

Los CEE trabajan, además, para asegurar un empleo remunerado y la prestación de servicios personales y sociales que necesitan los trabajadores con discapacidad. El titular del Centro Especial de Empleo puede ser cualquier persona física o jurídica, pública o privada, incluso, puede ser uns comunidad de bienes con capacidad jurídica. La plantilla debe conformarse por al menos un 70% de personas con un mínimo del 33% de discapacidad, esto sin perjudicar el desarrollo productivo del personal imprescindible para el desarrollo de la actividad.

Los CEE son un medio para integrar a la vida laboral a las personas con discapacidad en las empresas comunes, que es el propósito fundamental de la política de integración laboral.